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CRIADERO INTERNACIONAL DE MASTIFF INGLES | |||
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Este
poderoso perro de guardia es considerado una raza inglesa tradicional y
hay quienes lo tienen por autóctono de las islas británicas. Parece, sin
embargo, que, como otras razas antiguas es de origen oriental.
Sus antepasados deben buscarse entre los mastines asirios, descendientes a su vez del mastín del Tibet, que fueron llevados a Europa por los fenicios. De todos modos, las teorías sobre el origen de esta célebre raza inglesa son variadas. No falta quien pretende que sea descendiente del moloso de Epiro, llevado a Inglaterra por las tropas romanas. La verdad es que el mismo moloso griego proviene de razas asiáticas y, por lo tanto, del mastín tibetano. El mastiff es antepasado de numerosas razas caninas, en particular del dogo alemán, del boxer y del dogo de Burdeos. Cruzado más tarde con el dogo español, produjo el perro de sangre que utilizaron los españoles al conquistar el nuevo mundo. A partir del 1400 en Inglaterra se puso de moda el acoso de osos y toros con mastiffs. Dicen que el mastiff atacaba como un rayo, apresando a su “enemigo” con sus poderosas mandíbulas capaces de triturar los huesos. En Inglaterra, como en otras partes del mundo, el mastiff tuvo muchos empleos en otros tiempos: de la caza a la guerra, la guardia de personas y la propiedad entre otros. Hoy, suavizado y algo modificado respecto a los ejemplares del pasado, es esencialmente un perro de guardia y defensa, tareas que realiza en forma óptima. Abandonada la gesta sanguinaria de sus antepasados, se ha convertido en un buen amigo del hombre, aunque siempre desconfíe de extraños y sepa ser temible si se ve obligado a atacar. |
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